Existe un momento antes de que llegue el pensamiento.
Antes de que la memoria explique.
Antes de que el mundo te nombre.
En ese momento, no falta nada.
No te estás convirtiendo.
No estás corrigiendo.
No llegas tarde.
Simplemente estás aquí —
y eso ya es vasto.
La vida no se revela de una sola vez.
Se reúne en silencio, momento a momento,
como la luz que se junta al amanecer
sin pedirle permiso a la noche.
Elige un momento hoy.
No para arreglarlo.
No para mejorarlo.
Solo para habitarlo.
Déjalo atravesarte por completo.
Déjalo marcarte con suavidad.
La mente llegará después.
Siempre lo hace —
cuando recuerda
lo que se siente ser real.
Quédate ahí.
Si tu respiración se ralentizó aunque sea un poco,
funcionó.
If this resonated, take a quiet breath before moving on.
Share this story

